LA VIDA SABE MEJOR CON BURBUJAS

Hoy celebramos las burbujas que conquistaron al mundo y a quienes, desde México, están creando su propia historia en cada botella.
CHAMPAGNE: EL ORGULLO DE UN TERRITORIO
CHAMPAGNE, FRANCIA
Champagne es mucho más que un vino espumoso: es una región, una tradición y un legado protegido.
Sus variedades protagonistas son Chardonnay, Pinot Noir y Meunier. Su método tradicional, con una segunda fermentación en botella, da vida a sus características burbujas.
Solo los vinos que cumplen las reglas de su denominación de origen pueden llamarse Champagne.
MÉXICO TAMBIÉN TIENE BURBUJAS CÉLEBRES
No necesitamos llamarlos Champagne para reconocer su grandeza.
En México también nacen vinos espumosos elaborados mediante el método tradicional, la misma técnica que ha dado fama mundial a Champagne: una segunda fermentación en botella que da origen a sus burbujas y desarrolla su complejidad.
Cuando ese método encuentra tierras mexicanas, nacen espumosos que comparten una forma de elaboración con los grandes referentes del mundo, pero expresan el carácter de nuestras uvas, nuestros climas y el talento de quienes hacen posible cada botella.
Vinos que han comenzado a conquistar reconocimientos nacionales e internacionales y que demuestran
que México también tiene un lugar entre las grandes regiones productoras de burbujas.
DATO CURIOSO: Querétaro fue pionero en la elaboración de espumosos mexicanos. Viña Dolores Brut Reserva obtuvo en 2016 el primer Gran Oro para un espumoso mexicano en el Concurso Mundial de Bruselas.
BURBUJAS MEXICANAS QUE BRILLAN
QUERÉTARO · SALA VIVÉ
El Bajío Colección de México Brut Rosé
Gran Medalla de Oro y reconocimiento Revelación Vino Espumoso · México Selection by CMB 2025.
GUANAJUATO · LAVISTA
Cuvée Spéciale Espumoso Rosé 2020
Gran Medalla de Oro · México Selection by CMB 2025.
BAJA CALIFORNIA · EL CIELO
Lyra Rosé 2020
Medalla de Oro · México Selection by CMB 2025.
Celebramos la historia que hizo brillar a Champagne y brindamos por México que hoy también se llenan de burbujas.
CÓPICA | EL VINO SE VIVE.





Comentarios